Con el pretexto del desarrollo,
ningún ser humano puede enarbolar un supuesto derecho superior a eliminar
especies que jamás volverán a existir.
De persistir en ello, habremos perdido el SAMAI, seremos simple greda.
La pequeña ciudad del Coca, cuyo
nombre proviene del río de la coca, es el corazón de la Amazonía ecuatoriana,
puerto acariciado por otro brazo de agua, el Payamino y protegido por la palma
imponente del Río Napo, (gran Doroboro), en lengua waorani. En el Napo empieza o termina el Parque Yasuní. Desde aquí hasta el Curaray, en la profundidad
de la selva, suspiran aún, ancestrales culturas: Waorani, Shuar, Kicwas, cual
pilares de otra civilización que sostiene el cielo y la tierra sin mal (Mushuk
Pacha).
Esta maravilla de la naturaleza se
encuentra en el llamado Refugio del Pleistoceno Napo, desde hace 1.64 millones
de años, un espacio de vida formado durante los cambios climáticos del período
cuaternario. En el que hubo una alteración
entre climas secos y húmedos, donde las selvas amazónicas crecían o se
encogían.

muy útil tu información XD
ResponderEliminar