viernes, 27 de junio de 2014

Las culturas del Yasuní

Dentro del Yasuní encontramos una diversidad cultural extraordinaria, los Waorani (Tagaeri, Taromenane), los Kichwas y algunas comunidades Shuar.  Estos pueblos a pesar de la intromisión en su territorio, desde hace 500 años por: caucheros, colonos, petroleros, madereros, y de una absoluta indiferencia del Estado y sus gobiernos, han logrado resistir y preservar un riquísimo conocimiento. 


Yasuní: Oro verde en peligro

Con el pretexto del desarrollo, ningún ser humano puede enarbolar un supuesto derecho superior a eliminar especies que jamás volverán a existir.  De persistir en ello, habremos perdido el SAMAI, seremos simple greda.
La pequeña ciudad del Coca, cuyo nombre proviene del río de la coca, es el corazón de la Amazonía ecuatoriana, puerto acariciado por otro brazo de agua, el Payamino y protegido por la palma imponente del Río Napo, (gran Doroboro), en lengua waorani.  En el Napo empieza o termina el Parque Yasuní.  Desde aquí hasta el Curaray, en la profundidad de la selva, suspiran aún, ancestrales culturas: Waorani, Shuar, Kicwas, cual pilares de otra civilización que sostiene el cielo y la tierra sin mal (Mushuk Pacha).




Esta maravilla de la naturaleza se encuentra en el llamado Refugio del Pleistoceno Napo, desde hace 1.64 millones de años, un espacio de vida formado durante los cambios climáticos del período cuaternario.  En el que hubo una alteración entre climas secos y húmedos, donde las selvas amazónicas crecían o se encogían.

Iniciativa Yasuní ITT

Debilidades de la propuesta Yasuní ITT

La propuesta de dejar el crudo bajo tierra en el parque nacional YASUNI a condición de que la comunidad internacional nos apoye económicamente tiene vicios o debilidades de origen en lo ético y en lo jurídico. Y no es porque la idea de conservar intocada esta área natural protegida sea mala. A todo ello se suma la peligrosa apuesta por la inversión china en el sector petrolero, considerando que empresas de este país explotan bloques situados en la parque nacional YASUNI, justo en donde se han dado avistamientos de TAGAERI y encuentros violentos con ellos. 
Se querría vender a la comunidad internacional la farsa de que los territorios de estos pueblos hermanos se encuentran acotados en la denominada “zona intangible” y que la conservación del parque nacional YASUNI se encuentra asegurada con la no explotación del bloque ITT, que hace parte pero no cubre toda el área natural protegida. Este cuento, acompañado del plato fuerte de la promesa de dejar el crudo bajo tierra a cambio de la cooperación internacional, no se lo pueden tragar todos durante todo el tiempo. No debemos darnos de vivos ni insultar su inteligencia.